Hay días en los que no apetece cocinar. Ni recetas elaboradas, ni largos tiempos de cocción. Solo queremos abrir una buena botella de vino, picar algo rico y disfrutar del momento. Para esos días, desde Bodegas Olabarri te proponemos maridajes sencillos pero infalibles, donde el vino es el auténtico protagonista.
Maridajes sin complicaciones
1. Vino y embutidos ibéricos: un clásico que nunca falla
Un buen surtido de embutidos ibéricos es todo lo que necesitas para acompañar una copa de nuestro Viña Olabarri Crianza o incluso del Viña Olabarri Blanco. Ambos armonizan a la perfección con los sabores intensos del chorizo, el jamón o el lomo ibérico.
¿Un truco extra? Añade un poco de pan crujiente con un buen AOVE…¡y a disfrutar!
2. Vino y quesos: la pareja perfecta
Los quesos ofrecen infinitas posibilidades de maridaje. Prepara una tabla variada con curado, azul, cremoso y ahumado, y acompáñala con los vinos que mejor los complementan:
- Quesos curados o manchegos → Perfectos con un Viña Olabarri Gran Reserva, que resalta su intensidad.
- Quesos azules o potentes → Prueba con nuestro Viña Olabarri Reserva, que equilibra su fuerza.
- Quesos suaves o de cabra → Elige el elegante Bikandi Reserva, ideal para contrastes delicados.
Completa la tabla con frutos secos, mermeladas o fruta fresca y tendrás un aperitivo redondo, sin necesidad de encender el fuego.

3. Vino y chocolate: el dulce final
Para cerrar el día con un toque goloso, nada mejor que una onza de buen chocolate negro y una copa de Viña Olabarri Reserva. La intensidad del cacao y las notas especiadas del vino crean una armonía sorprendente y deliciosa.
¿Eres más de chocolate con leche? Entonces acompáñalo con nuestro Crianza: su perfil frutal suaviza el dulzor y da lugar a un maridaje muy disfrutable.

Cuando el vino es el plan
Estos maridajes son la excusa perfecta para disfrutar sin complicarte la vida. A veces, lo más sencillo puede ser también lo más especial. Elige tu vino Olabarri favorito, abre esa botella que tenías reservada y conviértela en el plan del día.
Recuerda: no hace falta una ocasión especial para disfrutar del vino. ¡El vino es la ocasión!