¿Qué debes saber para hacer una cata de vinos en casa?

La forma de consumir vino está en constante evolución, y más en estos tiempos de pandemia en los que muchas veces queremos hacer planes divertidos y originales, pero nos resulta imposible por las circunstancias. Para solucionarlo, nada como hacer un plan diferente en casa: ¿Has ido alguna vez a una cata de vino? ¿Te animarías a hacerla en casa? Sea cual sea la respuesta, desde Viña Olabarri queremos ofrecerte una propuesta diferente que podrás adaptar a tus circunstancias y compartir con los tuyos.

¿Qué factores debemos tener en cuenta para hacer una cata de vino?

Elige una temática

Escoger una temática es fundamental ¿prefieres realizar una cata basada en vinos de una uva en concreto o quizá de vinos de la misma Denominación de Origen? ¿Prefieres segmentar por añadas? Las pautas las marcas tú teniendo en cuenta, eso sí, los gustos de las personas invitadas. Para comenzar a hacer catas de vino y sobre todo si no has hecho antes ninguna… ¿qué te parece hacer una para aprender a diferenciar los matices entre el vino blanco, el rosado y el tinto? Será, a buen recaudo, una experiencia totalmente inolvidable.

El vino, siempre a punto

Como si de un/a sumiller se tratase, debes dejar preparadas todas las botellas de vino previamente y teniendo en cuenta que cada botella nos permitirá surtir a un grupo de 8 a 11 personas (dependiendo siempre de sus características, claro). Lo ideal es basar la cata entre 2 y 5 botellas de vino anotando datos curiosos de cada una de ellas para poder compartir luego en común. De esta forma, el aprendizaje será aún más completo.

Los accesorios imprescindibles

Como excelentes profesionales no podemos olvidarnos de los accesorios para una buena cata de vino: Los sacacorchos, las servilletas y una jarra de agua (muy útil para refrescar la boca y limpiar un poco el paladar) son elementos imprescindibles a la hora de hacer de una cata una experiencia única. Respecto a las copas, mejor que sean de cristal transparente para favorecer la apreciación de los matices en color y textura del vino.

La temperatura del vino

Seguro que no te pilla por sorpresa saber que cada tipo de vino requiere de una temperatura ideal diferente. A grandes rasgos, está bien que tengas en cuenta que el vino tinto se saborea mejor entre 16º y 18º, mientras que los vinos jóvenes, los crianzas y los blancos y rosados entre 6º y 8º.


Maridaje

¿Qué te parece un buen surtido de aperitivos repleto de dátiles, quesos, ibéricos, foie o distintos tipos de panes? Algunos elementos, como los picos de pan, son imprescindibles para limpiar las sensaciones de un vino a otro. La presentación es muy importante pero la calidad de los productos que escojas, no se queda atrás. En este caso, prima más que la cantidad. ¿No se te hace ya la boca agua con tanto manjar?

Tipos y estilos de catas

Tanto si estás familiarizado/a con el mundo de las catas de vino como si no, te traemos unas cuantas ideas para que hagas, de ese momento, una experiencia única:

  • Concurso de preguntas en grupo. Si sois un número suficiente (más de 6), puede resultar muy divertido dividir el grupo en dos y llevar a cabo una serie de preguntas tras cada cata para poner a prueba los conocimientos de cada asistente. Para que todo sea perfecto, nada como preparar unas tarjetas con las preguntas ya escritas y dejar listo un premio que se llevará a casa el o la ganador/a.
  • Cata a ciegas. Lo idóneo es quitar la etiqueta a las botellas de vino para no contar de antemano con toda la información, pero, ¿qué te parece si vas un paso más allá y propones vendar los ojos a las personas presentes durante la cata? Si eliminamos el sentido de la vista, los matices de cada caldo se verán aumentados y el placer, mucho más intensificado.
  • Cata en parejas. Si la cata se realiza entre parejas, perfecto; la competición a dúo puede sumarse sin ningún problema a la idea de cata a ciegas para comprobar si cada una de ellas se pone de acuerdo para dar una definición concreta.

Algunas ideas finales

Para conseguir una auténtica velada, ten en cuenta los siguientes puntos finales:

  • Fases de la cata. Las catas de vino se desarrollan en tres fases: la fase visual, la olfativa y por último, la gustativa. En cada una de ellas se pueden intercambiar impresiones y realizar anotaciones.
  • Cuida el espacio. Trata de que la cata se realice en una estancia lo suficientemente amplia y con bastante luz natural o, en su defecto, blanca, de esta manera podrá apreciarse perfectamente cada color. También puedes poner un fondo blanco (un folio es suficiente) para poder apreciar los tonos del vino. Por su lado, es necesario que no interfieran otro tipo de olores intensos. Si cuentas con varios ambientadores, lo mejor es que te deshagas de ellos en ese momento. Unas notas de música clásica, y ya el entorno será totalmente idílico, perfecto para un evento gourmet donde los haya.
  • Orden de la cata. Los vinos se sirven de menor a mayor cuerpo e intensidad aromática para que el paladar se vaya acostumbrando y no se sature antes de tiempo.

5 términos que debes conocer para describir un vino

Si has estado en alguna cata previamente habrás escuchado algunos términos que ayudan a describir un vino. A continuación, te mostramos los más usados para que puedas utilizar en tu discurso a la hora de mostrar los vinos en la cata.

  • Largo en boca: que un vino sea ‘largo en boca’ representa un sabor continuo por toda la boca, incluyendo paladar y encías y un sabor que perdura un tiempo (algo más de 6 segundos) tras haberlo tragado.
  • Equilibrado: Un vino es equilibrado si sus dimensiones (acidez, dulzor, taninos o alcohol) se integran y complementan las unas sobre las otras, lo cual es uno de los factores para determinar la calidad de un vino.
  • Astringente: Un vino astringente es aquel que provoca una sensación de sequedad y amargor en el paladar causada por los tatinos que, entre otras características, dificultan la salivación y aportan una sensación ‘rugosa’ a la lengua.
  • Fresco: Un vino fresco no hace referencia a su temperatura, sino a la sensación de frescor que deja en la boca debido a la fruta y a la acidez del vino. Suele ser ligero, fácil de beber y con buena acidez.
  • Cuerpo: El cuerpo de un vino es la sensación de densidad y consistencia, una sensación de ‘llenar la boca’ pareciendo que puede ser masticado.

Y…voilà!, la velada perfecta te espera sin salir si quiera de casa. Si sigues nuestros consejos y tu intuición, seguro que os divertiréis tanto que no tardaréis en repetir. ¿Con qué tipo de vinos te apetece empezar?

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